Hace
pocas semanas aparecía destrozada la placa que nos
recuerda a todxs lxs malagueñxs el asesinato del joven
Manuel José García Caparrós por la policía española,
aquel 4 de diciembre de 1977, cuando el pueblo de Málaga
y de toda Andalucía se lanzó a las calles para
reclamar libertad, justicia, dignidad y autogobierno
para Andalucía.
Desde la Coordinadora Antifascista de Málaga condenamos
rotundamente este atentado contra la memoria histórica
del pueblo trabajador de Málaga y de Andalucía entera.
Sabemos perfectamente que para los diferentes sectores
del derechismo malagueño, desde los que llevan traje de
chaqueta y corbata hasta los que van por las calles con
navajas y bates de béisbol, el recuerdo del asesinato
de García Caparrós les supone algo odioso, una auténtica
pesadilla. Con esta barbaridad, el fascismo pretende
inutilmente borrar de la conciencia de miles y miles de
trabajadores/as malagueñxs y andaluces/zas en general
aquellos días de lucha.
Pero no sólo denunciamos al fascismo, también es
momento de decir claramente que esas instituciones que
se dicen democráticas han callado ante este atentado, y
callan porque ellos también pretenden enterrar el
ejemplo de dignidad y lucha que el pueblo trabajador de
Málaga y de toda Andalucía demostró ante el asesinato
de García Caparrós. Callan porque, hoy como ayer, la
reivindicación de una Andalucía verdaderamente libre
sigue pendiente, porque al pueblo andaluz le usurpan
cada día el derecho a decidir su futuro, porque el
pueblo andaluz sigue marginado, y porque al pueblo
andaluz le siguen robando su cultura y señas de
identidad.
En estos momentos de crisis de capitalismo en el que las
bandas fascistas están intentando más que nunca
dividir y obstaculizar la lucha del pueblo y lxs
trabajadores/as, no podemos dejar de mirar atrás, a las
luchas pasadas de nuestro pueblo y tomar ejemplo de
ellas. No es momento de olvidar, sino de tener presente
nuestro pasado de lucha para mirar al futuro.