La selección de Andalucía goleó
a la de China (4-1) en un partido que no pasará a la historia por
el buen fútbol y en el que lo mejor, sin duda, fueron los goles. El
encuentro comenzó a un ritmo trepidante, con una selección
andaluza que quiso resolver pronto el duelo, tanto que muchos
espectadores en busca de asientos se perdieron los dos primeros
goles.
Diego Tristán inauguró
el marcador en el minuto 2, con un excelente remate a media altura
tras un centro desde la derecha de Güiza. Dos minutos después el
sevillista Jesús Navas no se lo pensó dos veces desde el borde del
área y clavó un potente zapatazo a la escuadra derecha del portero
chino.
Los goles fueron el prólogo de una fase de aburrimiento general,
con numerosos errores en los pases de la selección andaluza y un
equipo chino agazapado para contrarrestar el dominio local. El
getafense Dani Güiza, el mejor de los andaluces en el primer acto,
estuvo a punto de marcar el tercero en el minuto 35 con una preciosa
vaselina.
El atacante jerezano, muy activo, volvió a protagonizar una buena
ocasión de gol justo antes del descanso tras un buen pase de
Raúl López. En la segunda mitad, el equipo andaluz se resintió de
los numerosos cambios efectuados por su técnico, José Enrique Díaz,
y China lo aprovechó para acortar distancias en el minuto 52,
cuando Li Yi se escapó en velocidad al borde del fuera de juego,
dribló al portero Luque y marcó a puerta vacía.
Pero poco duró la alegría asiática, ya que en el minuto 57 Sun Ji
le hizo un penalti a Bodipo que y Antoñito se encargó de convertir
en el 3-1. Solo en jugadas aisladas la selección andaluza llegaba
con peligro a la portería china. En una de ellas, en el minuto 76,
Antoñito envió el balón al punto de penalti desde la línea de
fondo y Marchena, muy atento, rubricó el cuarto tanto andaluz.