El
encuentro no tuvo color y desde el principio estuvo dominado por los
andaluces, que en 22 minutos hicieron dos goles y a partir de
entonces se dedicaron a sestear.
La primera
mitad resultó entretenida por los goles. En el minuto 5, el
delantero del Getafe Güiza puso el 1-0, de fuerte tiro raso.
El equipo de
la paz apenas pasó de mediocampo y el balón le duró muy poco. El
madridista José Antonio Reyes fue el jugador más activo en los
primeros cuarenta y cinco minutos.
En el minuto
22, un pase suyo dentro del área a Güiza supuso el 2-0, por lo que
el partido pareció quedar decidido. No obstante, cuando parecía
que el equipo de la paz se iba a ir al descanso sin marcar, Saban se
quedó solo delante de Pinto en el 43 y definió correctamente ante
el meta del Celta.
En la segunda
parte, el ritmo del partido bajó aún más por los cambios en uno y
otro equipo. José Enrique Díaz dio entrada a todos los suplentes.
En Andalucía siguió destacando Güiza y algunos destellos de Antoñito
levantaron a la grada.
En el
combinado de Israel y Palestina actuaron incluso futbolistas no
profesionales, entrados en edad y faltos de entrenamiento, con el único
propósito de sumarse a la fiesta. En el minuto 69 de partido, el
sevillista Alfaro hizo el tercer tanto, quedándose solo delante del
portero y batiendo a placer.
El combinado
por la paz también tuvo claras ocasiones de marcar en la recta
final del partido, en las bota de Amar. En líneas generales, el
nivel de juego fue bajo y los futbolistas andaluces administraron
sus fuerzas cuando el encuentro ya estaba decidido